Un parque urbano no es la marjal ni un bosque de ribera, claro, pero en un rato se puede ver un buen puñado de especies. Y si no, echad un vistazo a esta entrada. Estas últimas 3-4 semanas he podido ver como más destacable bulbul orfeo en La Canyada (creo que fue en 2010 cuando me llevé la sorpresa del año al entrever uno en esa zona y no saber qué era lo que había visto, pero parece que están plenamente establecidos y probablemente expandiéndose ya), un autillo en un paseo de Benaguasil, una carraca en las afueras de Burjassot o la aratinga de cabeza roja (Aratinga erythrogenys) en Aldaia. Esta última es la segunda vez que la veo en libertad, pero es que hay que mirar. Ha sido leer citas de compañeros de la SVO, ponerme a mirar y verlas. También he intentado el mosquitero silbador, pero no he tenido suerte y eso que parece que éste era la estrella invitada del año, habiendo citas por todas partes y por puñados (pero he jugado muy pocas papeletas, confieso). Y esta semana que agoniza hoy he podido sentarme un par de ratos en algún banco de cualquier paseo de Valencia y hacer algún pequeño sondeo. Cotorras de kramer y argentinas, tórtolas turcas, vencejos, currucas cabecinegras, alguna capirotada, lavandera blanca, gorriones, estorninos, aviones comunes, golondrinas, mirlos a puñados, carboneros comunes, verdecillos, incluso papamoscas gris.
Pues eso, que seguimos de pajareo urbanita, una excelente válvula de escape.
¡saludetes!
No sólo de pájaros vive el hombre... |