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domingo, 12 de abril de 2015

Abril

De nuevo, estamos en pleno paso prenupcial. Las aves que criaron o nacieron en Europa y se "bajaron" a pasar el invierno en África están de vuelta. El milagro de la migración se repite. Este año no he podido escaparme a echar un ojo, pero al menos leo crónicas y el Moro por ejemplo está salpicado de collalbas grises y rubias, colirrojos reales, tarabillas norteñas, mosquiteros musicales, subespecies norteñas de lavanderas boyeras, cercetas carretonas, malvasías, etc, etc. 

Oropéndola (Oriolus oriolus) Golden Oriole
Pero lo bueno es que las aves están por todas partes e incluso en los desplazamientos de un lado a otro se puede matar el gusanillo; estos días al aparcar en cualquier sitio andaba echando el ojo un momento a los alrededores y aún se ha podido ver alguna cosilla poco habitual como una curruca mosquitera, un mosquitero papialbo, algún vencejo real, una oropéndola... Las culebreras -quizás mi águila más querida por su fidelidad y puntualidad- se instalaron en mi feudo hace algo más de una semana y ya andan patrullando los claros por donde abundan culebras y lagartos, diría que les gusta el rincón.

Tampoco es raro ver pasar alguna que otra vez al halcón peregrino; algo tendrá que ver que torcaces y tórtolas europeas en los bosques y turcas en las urbanizaciones cercanas son legión. También algún ratonero suele pasearse por la zona e incluso al gavilán, el fantasma de la charca, es más fácil verlo en estas fechas. Y es que las rapaces tienen prisa en ponerse a criar y aprovechat la abundancia de presas durante el paso, muchas de ellas debilitadas por el viaje. 
Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus) Common kestrelY en breve, llegará el maná de los pajarillos recién nacidos, que con su inexperiencia se convierten en presa fácil en sus primeros y torpes vuelos para los agotados padres cazadores y para sus descendientes, novatos en la caza que aprenderán con estos "sparrings". En cualquier ciudad o campiña se oye insistente y estridente al cernícalo a la búsqueda de alimento sobre jardines y edificios y para los pequeños paseriformes despistados cualquier sombra que se mueva a sus espaldas puede ser la última cosa que vean.
Y hablando de pequeñajos... no he podido ir a controlar el movimiento alrededor de las cajas nido, pero me dicen que unas cuantas han sido ocupadas. Alguna por carbonero garrapinos y las que más por gorriones. No es ésta mi especie objetivo, pues no faltan las construcciones con buenos huecos y prosperan bien sin cajas, pero bueno, bienvenidos sean.

Rupícolas... quiz ;)
Una única salida digna de ser llamada como tal, por los Serranos y aprovechando la coyuntura laboral, me permitió salpicar un poco las observaciones con especies rupícolas o más propias del interior. Pardillo, chochín, chova piquirroja, cuervo, corneja, águila perdicera, buitres, etc. E incluso constatar allí también un trocito de migración, con paso no muy fuerte pero constante y evidente de hirundínidos. Lástima que en estas fechas sobretodo las zonas más accesibles están saturadas de gente y hay rincones prometedores que parecen desiertos de fauna, ni las mariposas soportan esa presión.
 Fuente: www.aemet.es
Río Palància, Sagunto. Palancia river, Sagunto

Y bueno, pienso que este año será productivo para la mayoría de especies: si la sequía del año pasado hizo que apenas fructificaran los vegetales y los insectos fuesen escasos, este final de marzo ha sido espectacular y ha llovido como pocas veces, batiendo en algunos puntos récords de décadas. De hecho, la diferencia es patente a simple vista en el monte e incluso la marjal, tanto en flora como en el número de artrópodos que empiezan a invadirlo todo. 

El gráfico de arriba pertenece a la ciudad de Valencia que no ha sido ni de lejos la zona más espectacular, pero es la gráfica que tengo a mano ahora mismo y ya se ve que en la capi lleva acumulado en precipitaciones más de 3 veces lo "normal" para estas fechas. Más hacia mi feudo, al norte y algo al interior, la cosa ha sido más notoria, con puntos donde han pasado los 100 l/m² en 24 horas.
Para muestra, esta foto del río Palància a su paso por Sagunto. En este punto la regulación, canalización y aprovechamiento de sus aguas lo mantienen la mayor parte del año -cuando no, el año entero- totalmente seco, pero 2 o 3 días antes de esta foto los coches aparcados imprudentemente en su lecho flotaban aguas abajo. Lo que aparece en la foto es la resaca, con el río ya bastante más apaciguado.

viernes, 27 de febrero de 2015

Febrero en la Albufera





Si en Enero comienza el fanguejat (acción de remover el fango para romper terrones, oxigenar, mezclar y nivelar el suelo) en las zonas más altas de la Albufera, es en Febrero cuando las labores llegan a las zonas bajas -els tancats- y cuando la caza ha finalizado y podemos disfrutarlo y circular por cualquier camino.


Durante el fangueo salen a la superficie miles de invertebrados y esto es un festín que las aves no pueden dejar pasar. Las agujas se agrupan por centenares y las gaviotas por miles; un buen banco de pruebas para ejercitarse en el tema gaviotil reconociendo especies y plumajes. Básicamente gaviota reidora, sombría y patiamarilla, pero de cuando en cuando salta la liebre y nos puede tocar alguna "pedrea" como las canas e incluso algún premio gordo como el gavión cabecinegro que ha rondado por la zona de Saler-Alfafar un buen puñado de días (desconozco si en este momento sigue por allí). Lamentablemente, no he podido escaparme para poder verlo, pero prometo que si sigue y al final consigo verlo y afotarlo, subiré alguna foto.

Pero no menos impresionante es el número de ardeidas, las garcillas boyeras, garcetas comunes y garzas reales se agrupan por muchas decenas. Es una pasada comparar el frenesí de las gaviotas, la elegancia de las garcetas y la parsimonia de las garzas... cada cual a su aire, a su ritmo y su propio estilo.


 

También los paseriformes, sobretodo estorninos y lavanderas se apuntan a la fiesta. Y también con estos hay que estar ojo avizor; hoy mismo había una lavandera cetrina en Tancat de Milia... no es zona de arroz, pero hay que estar atentos. Y detrás de todos ellos, las rapaces: el esmerejón esquivo y caro de ver, los cernícalos o los ratoneros y águilas calzadas que se irán en cuanto alargue el día un poco.

¿Y estos? Pues ni idea, en un cercado junto a una sala de fiestas están... no es que sean lugareños de rancio abolengo precisamente, pero cuanto menos sí es una imagen curiosa en la Albufera y aquí la dejo.
Nunca se sabe, quizás inicien una nueva estirpe en la albufera ;)







 
Y bueno, algún día conseguiré echarle el rato que se merece a una entrada sobre el fangueo aunque ya hay decenas de blogs y fotos sobre el tema. De momento ahí quedan estas fotillos robadas a ratos entre trabajo y trabajo... pero no puedo dejar de colgar un pequeño vídeo donde se puede adivinar una microfracción de lo que supone el fangueo para las aves.



miércoles, 11 de febrero de 2015

Filopatría

Mosquitero anillado en Dinamarca recapturado en Camp de Morvedre
Todos los inviernos suelo hacer unas jornadas de anillamiento en mi feudo, cerca de la charca, para controlar quién nos visita. En esas jornadas de invierno las especies más capturadas son mosquiteros, currucas capirotadas, petirrojos, colirrojos tizones... y los sempiternos páridos. En su día llegué a capturar un mosquitero anillado en Dinamarca, pero el caso es que hasta ahora no había tenido mucho éxito con los controles entre años, esto es, recaptura de individuos en inviernos distintos, pero el domingo sonó la flauta.

Petirrojo recapturado 3 años después de la primera captura.
En la primera tanda caía un petirrojo (Erithacus rubecula) con anilla y dado que llevo unos meses en dique seco, ya tenía claro que o era ajena o de otro año. En un vistazo, reconocí la numeración como mía y efectívamente, después de comprobar, fue anillado el invierno pasado. Alguna pareja de petirrojos cría aquí mismo, pero la verdad es que en cuanto hace buen tiempo es una especie anecdótica y lo más probable es que venga de otro lugar. La carga de grasa, ligera pero patente (código 2) apoya la idea, pero evidentemente, si no lo capturan en otro lado o yo mismo en verano por aquí no hay manera de estar seguro. Un rato más tarde, caía otro petirrojo anillado. La serie que portaba también me sonaba, pero de tiempo ha. Un vistazo al archivo y... voilà! un ejemplar anillado en el invierno 2011-2012. 

Curruca capirotada recapturada 3 años después de la 1ª captura
Y estando ya más que satisfecho, en la siguiente tanda, ¡una curruca capirotada (Sylvia atricapilla) anillada!. De nuevo anillada por mí mismo, en el otoño de 2011. Otra especie que anida en lugares cercanos, pero no en este rincón. En muchos años ni la he visto ni oído ( y es fácilmente detectable por ambos sentidos) ni en la zona ni en los alrdedores fuera de la invernada y los pasos. Otro individuo que pasa el invierno en este rincón menos riguroso y vuelve en cuanto aparece el sol quién sabe a dónde.

Curruca cabecinegra, residente. En sentido estricto, filopatría :)
Si buscamos filopatría en la wikipedia: Filopatría  nos dice que es la tendencia a permanecer o volver al lugar de nacimiento o cría, pero es evidente que también la hay para los lugares de invernada e incluso como hemos comprobado repetidamente, en los lugares de descanso durante la migración. Son estas pequeñas cosas -incluso recapturar un ejemplar "propio" en el mismo lugar pero años más tarde- las que dan ánimo a seguir trabajando en el anillamiento científico (más duro de lo que parece, a veces demasiado). Pequeños datos que son como granos de arena. Y día a día, granito a granito, vamos construyendo nuestra montaña.




miércoles, 8 de octubre de 2014

Popurrí

Hace mes y medio que no escribo nada de campeo pero sigo vivo, que no es poco. Mientras tanto, han sido pocas y cortas las salidas al campo: un viaje relámpago de 4 días a la Francia más rural, un paseillo por el Pirineo oscense, alguna jornada de anillamiento con vistazo rápido en Tancat de Milia, alguna visita rápida al Moro... lo dicho: muchas pequeñas cosas pero nada gordo para ponerme a escribir nada. Así que ahora que son un montoncito de cosillas aquí os cuento un popurrí del último mes y me quedo tan ancho.

Cordes-sur-Ciel (Tarn)
 Al que pueda, que no se pierda la Francia del norte del Midi, con sus bosques maduros interminables, el silencio y la parsimonia, las ciudades detenidas en el tiempo... yo desde luego repito cada dos años como muy mucho y puedo prometer que recargo pilas. La zona no es nada del otro mundo para ver aves, pero si te gustan las setas y los insectos, disfrutarás como un enano. De todas formas, es igual: pasear por sus bosques y campos, por sus aldeas y ciudades y degustar la gastronomía local vale la pena. Sin la menor duda.


Vuelvepiedras (Arenaria interpres) TurnstonePor el Moro la cosa ha estado (muy) floja. Mientras yo andaba por Francia, se vio aquí un andarríos de Terek, una auténtica megarareza, pero la verdad es que con la sequía que hemos estado padeciendo hasta hace 15 días el moro ha estado más seco que un bocadillo de polvorones y parece un milagro que semejante "personaje" eligiera este rincón para pasearse. Con esa perspectiva en la marjal y la escasez de tiempo, me sobran dedos en una mano para contar las veces que he pasado este verano por allí.
Aún así siempre hay algo que ver, sobretodo con el paso. Estas dos últimas semanas se han dejado caer collalbas grises, alguna rubia, tarabillas norteñas, papamoscas, carraca, abejeros, etc. A pesar de que ha llovido una cantidad respetable de agua, la squía ha sido muy severa y los niveles de las lagunas dan risa, por ello apenas he visto algún correlimos menudo y común (Calidris minuta & alpina), chorlitejos (Charadrius dubius, hiaticula & alexandrinus) , andarríos bastardo (Tringa glareola) , archibebe común (T. totanus) y claro (T. nebularia)... incluso las cigüeñuelas (H. himantopus) se cuentan por una o dos docenas en todo el moro. Pero lo dicho: siempre hay algo que ver. Hace unos días (tengo que mirar los apuntes) en un paseo por la zona de playa del moro para ver algún limícola despistado, pude contar ¡52! vuelvepiedras (Arenaria interpres). Todos los años se ve alguno, pero 52 debe ser uno de los registros más altos de cualquier año no por el moro sino creo yo en toda la comunidad valenciana.

El sábado 4 (por 4ª semana consecutiva), jornada de anillamiento de puertas abiertas en Tancat de Milia, con un record de decenas de asistentes (a falta de confrmar el recuento pasaron de sobra los 70)

Y bueno, poco más: en este último mes hemos tenido capturas para anillamiento de curruca mosquitera (Sylvia borin), mosquiteros musicales (Phylloscopus trochillus), buen paso de martines pescadores (Alcedo atthis) el primer mosquitero común (Ph. collybita), muchos individuos con grandes cargas de grasa y la recuperación de un carricero común de Francia hace unos días y otro de Italia por un compañero  corroboran lo que es evidente: estamos en plena migración. ¡al campo quien pueda, que se acaba!

Y como es una entrada popurrí, de bonus dejo un curculiónido a ver si alguien lo identifica a nivel de especie:




sábado, 23 de agosto de 2014

Levanta la vista!

Las aves que vinieron a Europa a reproducirse ya vuelven. Cualquier paseo incluso por el parque de tu pueblo o ciudad puede demostrar al más escéptico el milagro de la migración. Y es gratis; tan solo hay que levantar la vista y mirar. 

Tarabilla norteña (Saxicola rubetra) Winchat
Carraca (Coracias garrulus) Roller
Estos días entre el voyyvengo y algún rato de descanso echo un ojo de cuando en cuando al cielo y compruebo -no podía ser de otra manera- que ya van apareciendo los migradores más madrugadores. Si hace poco más de una semana pude ver los primeros -y pequeños- bandos de abejarucos comenzando a bajar al sur, alguna tarabilla norteña descansando en su atalaya o incluso capturar en la Albufera un carricero común nacido hace unas semanas y anillado en Francia, esta semana ya he tenido la suerte de observar movimiento de rapaces, bandos más consistentes de abejarucos que muchas veces oyes sin poder localizar, algún vencejo real e incluso ayer pude ver en mi propio pueblo una carraca (tercera vez en mi vida que veo esta especie dentro del término, y hoy seguía en el mismo sitio). Y a los limícolas no he tenido tiempo, pero de seguro que ya está la cosa interesante, pudiéndose observar por estas fechas algún que otro ejemplar mostrando al menos parte de plumaje nupcial.


Pues eso: ahora es buena época para salir al campo y ver el paso, el que tenga un rato que no lo dude.

domingo, 18 de mayo de 2014

Paso en mayo y otras cosas.

Sigue la cosa liada en cuanto a tiempo para salir, pero se hace lo que se puede. Este mes -y siguiendo lo que se está convirtiendo en norma- apenas han sido algunos ratos de escapada para ver 4 cosillas. Tampoco al blog le echo los ratos que quisiera, así que ahí va un popurrí. Y como es costumbre también, para no dejar el regusto amargo empiezo por la mala nueva aunque sea de lo más reciente.

La colonia de aviones comunes del polideportivo del Puig parece que se pierde definitivamente, al menos donde estaba. Anteayer viernes 16 me robé 10 minutos para revisar el rincón y me da bastante rabia haber acertado: los aviones no han querido aceptar el guetto que les han asignado. Llegué a ver algunos bocetos de nido adosados a la tela metálica pero todos incompletos. Es su único cometido reproducirse y a eso vienen, así que se encabezonan en intentarlo perdiendo un tiempo y energía preciosos. Tan solo un par de nidos pegados a las columnas tenían actividad y aunque eché un vistazo rápido por los alrededores no conseguí encontrar ni rastro de nidos.

Limícolas en Tancat de Milia. Waders in Tancat de Milia.Correlimos de Temminck (Calidris temminckii) Temmink's Stint
En cuanto al paso observado que da título a esta entrada, pues la verdad es que si tengo en cuenta el tiempo dedicado, no me puedo quejar para nada. Entre los paseriformes he podio observar colirrojo real, tarabilla norteña, mosquiteros musical y papialbo, bisbita alpino, subespecies "norteñas" de lavandera boyera, collabas rubia y gris, currucas carrasqueña y mosquitera; buscarla pintoja, umm, seguro que me dejo alguno. También abejeros, algún milano, carraca, cerceta carretona... Pero por aquí, con la Marjal dels Moros y la Albufera a mano las vedettes son los limícolas. Archibebes comunes y oscuros, andarríos bastardos, agujas, zarapitos, combatientes, canasteras... el género Calidris ha estado pobremente representado con cifras bastante bajas pero una especie ha sido la estrella: el correlimos de temminck (Calidris temminckii), un migrante (bastante) escaso pero que este año ha sido muy fácil de observar por ejemplo en Tancat de Milia. El día 7 el compañero Pedro Marín observó 14 individuos, cifra muy notable, en este punto. Y también P. Marín en Tancat de Milia se apuntó nada menos que dos megararezas: correlimos culiblanco (Calidris fuscicollis) en la última semana de abril y correlimos falcinello (Limicola falcinellus), éste ya en la primera semana de mayo. Aunque no tengo nada de twicher no me hubiera importado acercarme a verlos pero lamentablemente no tuve oportunidad, así que si queréis ver alguna foto, en los enlaces de arriba están.
 

Uy! se me olvidaba: una delicatessen que sí pude ver la semana pasada en Tancat de Milia fue la gaviota enana (Hydrocoloeus minutus). No es ni mucho menos tan difícil de ver por estos lares como los dos correlimos de arriba; el año pasado la ví incluso aquí en el Moro, pero no deja de ser una cita más que interesante y desde luego alegra el día. También su primo lejano el fumarel común se ha dejado ver este año por el moro y solo echo en falta al aliblanco... no puede ser todo y menos si no se invierte algo de tiempo. De todas formas, hablando de tiempo, aún quedan coletazos de paso, nunca se sabe :)

Pude compartir esta misma semana media jornada de anillamiento científico con mi amigo y maestro Raúl, que durante varios años lleva adelante una estación de anillamiento en el Carraixet contra viento y marea. Al igual que en la estación de Milia pudimos comprobar que las aves locales ya están en plena reproducción -algunas listas para ir a por la segunda pollada- mientras los reproductores trasaharianos están calentando motores. De allí además de muy buen rato me traje una foto de avetorillo.


Por último, hoy mismo por la mañana me he subido con mi hija al pico que hace guardia a Puçol: el Pîcaio. Un paseito de montaña con la niña, sin pretensiones ni cámara ni nada, pero como siempre con los prismáticos al cuello que me ha permitido observar dos especies nuevas en el lugar: roquero solitario y golondrina dáurica. Al primero nunca lo había observado en el Picaio, aunque la zona es propicia. He podido verlo fugazmente 3 o 4 veces pero durante un intervalo de al menos una hora e incluso la primera vez llevaba algo en el pico. Y luego la dáurica, que he visto en paso sobre el Picaio un par de veces pero que hoy andaba por la zona con movimientos claramente locales... esta misma semana intento escaparme y confirmar que siguen por la zona.

domingo, 16 de marzo de 2014

Esto se mueve

Malvasía cabeciblanca (Oxyura leucocephala) White-headed Duck
Hace 15 días que ví los primeros aviones comunes y desde ese día ha sido un goteo incesante de especies migradoras las que he ido añadiendo a mi lista fenológica, ya se oye en la marjal a primera hora el canto de la buscarla unicolor (Locustella luscinioides), los fringílidos, páridos y otros pequeñajos andan con sus duelos cantados e incluso algunos llegan a las manos. Las mariposas de nueva generación son ya más numerosas que las que han conseguido pasar el invierno . No hace falta que nos lo recuerden unos grandes almacenes: la primavera biológica, la que acatamos los que salimos al campo, empuja lenta pero inexorable y se abre paso.

Cerceta carretona (Anas querquedula) Garganey
Porrón pardo (Aythya nyroca) Ferruginous DuckHan sido varios los días en que me he escapado al Moro, a correprisa y sin poder completar nunca ni media marjal, pero siempre con sorpresas. El sábado sin ir más lejos pude avistar en un trocito de laguna un porrón pardo (Aythya nyroca), una malvasía (Oxyura leucocephala) y una cerceta carretona (Anas querquedula). No llevaba cámara, pero pude perpetrar alguna foto con el móvil pegado al teles, ruego indulgencia. Por supuesto a su alrededor abundaban los ánades reales (Anas platyrhynchos), frisos (A. strepera), cuchara (A. clypeata), colorado (Netta rufina), porrón europeo (Aythya ferina)... y aún había alguna cerceta común (Anas crecca) y un par de tarros blancos (T. tadorna). También andaban por allí algunos zampullines cuellinegros (Podiceps nigricollis), somormujos lavancos (P. cristatus). En la colonia de estérnidos ya hay un puñado de cigüeñuelas (H. himantopus), una pareja de avocetas (Recuvirostra avossetta) y un grupete de chorlitejos chicos (Charadrius dubius) a la greña. Resultan simpáticos inflando pecho para parecer más importantes y correteando como en una peli a velocidad rápida, pero tienen muy mala leche y a cada encontronazo vuelan plumas... nunca he visto bajas pero no me extrañaría. Los que andaban mucho más comedidos y apartados por si les caía algún sopapo eran sus primos los chorlitejos patinegros (Ch. alexandrinus)


Ratonero común (Buteo buteo) Common buzzardBúho campestre (Asio flammeus) Short-eared Owl 
Pero no solamente en la marjal bulle la primavera. Esta tarde, después de las obligaciones familiares y la preceptiva paella, he cogido la mochila y me he pateado 3 pequeños picos que rodean la zona en que estaba. Los páridos estaban a 1000 por hora, amenizando con sus cantos territoriales el bosque. Las currucas igual, reclamando por doquier. He podido ver mi primer vencejo (A. apus) del año y auqnue no eran las primeras, también un par de culebreras (Circaetus gallicus). Y no son los que se quedan con nosotros en verano los únicos que salen al escenario; también los que pasan. Hoy he podido ver una escena de las que se graban a fuego en la mente: un búho campestre (Asio flammeus) dándole caña a un ratonero (B. buteo). Ninguno de los dos se dejan ver en verano por aquí, a lo sumo el ratonero puede escaparse de la siguiente comarca más interior algún día, pero campestre desde luego no. Y sin embargo, le ha metido una buena paliza al pobre ratonero...


miércoles, 18 de diciembre de 2013

Carboncillo en la marjal

Cormorán grande (Phalacrocorax carbo) Great cormorant
Todo el año tenemos aves en blanco y negro en la marjal, pero es cuando llega el invierno cuando podemos pintar a todo color a buena parte de sus habitantes... con un simple carboncillo. Los cormoranes, que pasan el día en el mar buscándose las habichuelas, duermen en la marjal y podemos ver cientos en las primeras y últimas horas del día en formación de V. Aquí -y creo que en muchas más partes- les llaman cuervos marinos quizás por su dureza, pero desde luego y sobretodo por su plumaje negro

Garceta común (Egretta garzetta) Little Egret
Garceta grande (Casmerodius albus ) Great Egret Garza real (Ardea cinerea) Grey HeronPor cualquier rincón en los campos de arroz -ahora baldíos- y las lagunas más someras aparecen manchas blancas de garcetas comunes y sus primas las grandes, preparadas con su arpón. De todas ellas, la común suele ser la más activa y es fácil verla andar a la búsqueda, avanza y remueve el fondo, vibrando el fango con sus patas para provocar la huida de cualquier cosa que le haya pasado desapercibida. Y esa será su perdición, porque por encima le espera el verdugo con su arpón. La garceta grande sin embargo, es más "pasiva" porque aunque a veces avanza el línea recta peinando zonas, también gusta la emboscada en zonas muy someras y puede pasar horas inmóvil, a la espera de que algún incauto -sea pez, anfibio, cangrejo o cualquier cosa que sirva de comida o aperitivo- pase al alcance de su pico, que usa a modo de arpón. También las garzas reales, que salpican tímidamente la marjal y los arrozales el resto del año, son ahora legión y podemos ver alguna allá donde miremos, con su traje pintado de gris, de negro y de blanco. Otra temible arponeadora que suele cazar también a la espera, pero esta juega en otra liga y aunque no perdonará cangrejos o alevines, no es raro verla con un pez de proporciones imposibles ensartado en su pico.





Gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus) Black-headed Gull Focha común (Fulica atra) Eurasian Coot Igual que las reidoras, que forman bandas callejeras a la búsqueda de recursos: una acequia que se abre, un campo que baja el nivel y expone a los peces... allá donde haya una oportunidad de comer fácil, aparecerá de la nada la pandilla de reidoras. Solamente pico y patas se atreven a dar la nota de color, porque han dejado atrás su capuchón de chocolate y todo el plumaje está esbozado a carboncillo: el negro más profundo se difumina desde las puntas de las alas hasta el cuerpo de un blanco inmaculado.
Otro insigne de negro, la focha, anda ya emparejándose -parece mentira-. No es que haya más en invierno que en el resto del año, es verdad, pero llama la atención verlas paseando en pareja, con su traje de cura, cuando todo el mundo anda más que nada a la invernada.



Lavandera blanca (Motacilla alba) White Wagtail
Alcaudón meridional (Lanius meridionalis) Southern grey ShrikeTambién entre los pequeñajos abunda el carboncillo: tanto por explanadas y caminos de marjal, como por los parques, solares y calles de las ciudades, andan las lavanderas blancas, nada que ver con sus primas de verano las boyeras, éstas van vestidas muy formales y sobrias con toda la gama de grises. Pajarita de las nieves, aguzanieves... les llaman en algunos sitios.
Y en postes, cables y arbolillos, esperan los guardianes de uniforme gris, pequeños pero temibles depredadores, casi rapaces infiltrados entre los paseriformes: los alcaudones reales
Mañana, si tengo tiempo, me acercaré a la marjal con papel y carboncillo.


jueves, 5 de diciembre de 2013

Llega el frío

Agachadiza común (Gallinago gallinago) Snipe
Correlimos menudo (Calidirs minuta) Little Stint
Hace ya unas 3 semanas que llegó y parece que se queda instalado, ha llegado el frío. Aquí, en la costa, son pocos los días del año en que el termómetro baja de 0ºC. Pero sin ir más lejos, en la charca, apenas 5 km. al interior, es normal que en las horas frías bajemos de cero. Y claro, ya llegan "los del frío".
Las bandadas de cormoranes empiezan a ser una estampa constante en el cielo y los laguneros que nos abandonan en primavera campan a sus anchas. Incluso es fácil ver ya por aquí y allá, pero siempre cerca de las marjales y praderas húmedas, al avefría -en el nombre está todo dicho-. Las agachadizas comunes son legión, aunque no tanto como las cercetas comunes. Y los limícolas que deciden pasar otoño e invierno con nosotros nos muestran sus galas de invierno, casi siempre una versión gris, plomiza y apagada del plumaje estival, a imagen y semejanza de lo que pasa en el cielo.

Gaviota sombría (Larus fuscus) Lesser Black-backed Gull
Pechiazul (Luscinia svecica) Bluethroat
Incluso las gaviotas parecen oscurecer, pero no, no oscurecen: es que han llegado en multitud las gaviotas sombrías. Si buscamos una atalaya que se adentre en el mar, como Cullera, ya no es difícil ver negrones y pardelas -aunque este año éstas no abundan-. En los campos vemos cantidad de pinzones y los fringílidos más locales, como los verdecillos, se juntan en grandes grupos e incluso mezclan con sus primos los gorriones molineros a la búsqueda de alimento. Las lavanderas boyeras nos han dejado pero seguimos viendo pinceladas amarillas en acequias y corrientes de agua: sus primas las cascadeñas. También las lavanderas blancas abundan allá donde miremos. 
Por supuesto no iban a ser menos los bisbitas pratenses entre los cuales se cuela algún que otro alpino: también eligen nuestras tierras para esquivar el frío invierno europeo. Por los pasillos bajo la vegetación o más cómodamente en alguna atalaya pegada al carrizo es fácil ver al pechiazul, muchas veces tan impasible que parece incluso desafiarnos. 

Bisbita pratense (Anthus pratensis) Meadow PipitLavandera blanca (Motacilla alba) White Wagtail


Colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros) Black Redstart




Pero no hace falta salir al campo a buscar a "los del frío", si alzamos la vista en las afueras de pueblos y ciudades, sobretodo al atardecer,  podemos ver las grandes bandadas de estorninos dibujando figuras en el cielo. E incluso sin alzarla, abundan por los jardines, rebuscando entre la hierba junto a las lavanderas blancas y los colirrojos tizones. Y si además hay setos y arbolitos, ahí estará el petirrojo vacilando al personal, sacando pecho e imponiendo, que si el pechiazul es el chulo de la marjal, éste es el más chulo del barrio. Lo que está claro es que es tiempo de carestía, todo el mundo anda afanado en busca de la comida que les permitirá pasar el invierno.

Y a la hora de reposar en las frías noches, no hay nada como convertirse en bola de plumón:
Buitrón (Cisticola juncidis) Zitting Cisticola








jueves, 7 de noviembre de 2013

Otoño seco

www.aemet.es
Rascón europeo, juvenil (Rallus aquaticus) Water Rail, juvenileAunque tuvimos una primavera extremadamente húmeda, con precipitaciones acumuladas muy por encima de la media normal, tanto Septiembre como Octubre han sido (muy) anormalmente secos. La charca aguanta en mínimos tanto por unas lluvias marginales que tuvimos a principio de Octubre como por los aportes a golpe de garrafas que se ha currado el menda, aguador del siglo XXI. La marjal del Moro es otra cosa y su manejo obviamente está fuera del alcance de los mortales como yo, así que permanece seca, a un nivel que no recuerdo de nunca: apenas 4 charcos en la zona lindando con el mar y en los cuales da para que naden media docena de anátidas. Aunque ya empiezan a ser más frecuentes y grandes los bandos de cormoranes, como es de esperar pasan de largo sobre la marjal. Las gaviotas y ardeidas se cuentan con los dedos de las manos y poco más se puede añadir, la única especie que se puede ver como nunca -a placer y cómodamente- es el rascón, que no tiene más remedio que salir de la maraña vegetal por donde le gusta moverse para poder buscarse la vida en los charcos anecdóticos que salpican la zona.

Ratonero común (Buteo buteo)  Common Buzzard
Culebrera europea (Circaetus gallicus) Short-toed Snake EagleCon las cosas así y un ritmo de trabajo frenético apenas he salido 4 veces y de ahí el parón del blog, pero por supuesto he aprovechado los pequeños ratos que he podido arañar y al menos he podido ver un año más un trocito de migración en directo, ese milagro que ocurre en primavera y ahora en otoño. También la migración parece que ha estado "rara" y no lo digo por opinión propia ya que apenas he echado unos ratos como para hablar con conocimiento de causa, si no que al menos en mi círculo de conocidos y según leo en el foro de la SVO, es el comentario general.
Pero bueno, alguna cosita he podido ver desde el Picaio, esa atalaya pegada a mi casa y de donde siempre te traes buenos ratos. Numerosos ratoneros, algún abejero, águilas varias (especialmente calzadas), milanos, abejarucos, torcaces, hirúndidos... estos primeros días de Noviembre se suman las grullas que raramente se quedan en nuestra tierra más de una semanita pero nunca fallan en el paso.  Y los zorzales, colirrojos y mosquiteros ya ocupan nuestros campos.


Golondrinas comunes (Hirundo rustica)  Barn Swallows Paloma torcaz (Columba palumbus) Wood Pigeon