domingo, 12 de abril de 2015

Abril

De nuevo, estamos en pleno paso prenupcial. Las aves que criaron o nacieron en Europa y se "bajaron" a pasar el invierno en África están de vuelta. El milagro de la migración se repite. Este año no he podido escaparme a echar un ojo, pero al menos leo crónicas y el Moro por ejemplo está salpicado de collalbas grises y rubias, colirrojos reales, tarabillas norteñas, mosquiteros musicales, subespecies norteñas de lavanderas boyeras, cercetas carretonas, malvasías, etc, etc. 

Oropéndola (Oriolus oriolus) Golden Oriole
Pero lo bueno es que las aves están por todas partes e incluso en los desplazamientos de un lado a otro se puede matar el gusanillo; estos días al aparcar en cualquier sitio andaba echando el ojo un momento a los alrededores y aún se ha podido ver alguna cosilla poco habitual como una curruca mosquitera, un mosquitero papialbo, algún vencejo real, una oropéndola... Las culebreras -quizás mi águila más querida por su fidelidad y puntualidad- se instalaron en mi feudo hace algo más de una semana y ya andan patrullando los claros por donde abundan culebras y lagartos, diría que les gusta el rincón.

Tampoco es raro ver pasar alguna que otra vez al halcón peregrino; algo tendrá que ver que torcaces y tórtolas europeas en los bosques y turcas en las urbanizaciones cercanas son legión. También algún ratonero suele pasearse por la zona e incluso al gavilán, el fantasma de la charca, es más fácil verlo en estas fechas. Y es que las rapaces tienen prisa en ponerse a criar y aprovechat la abundancia de presas durante el paso, muchas de ellas debilitadas por el viaje. 
Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus) Common kestrelY en breve, llegará el maná de los pajarillos recién nacidos, que con su inexperiencia se convierten en presa fácil en sus primeros y torpes vuelos para los agotados padres cazadores y para sus descendientes, novatos en la caza que aprenderán con estos "sparrings". En cualquier ciudad o campiña se oye insistente y estridente al cernícalo a la búsqueda de alimento sobre jardines y edificios y para los pequeños paseriformes despistados cualquier sombra que se mueva a sus espaldas puede ser la última cosa que vean.
Y hablando de pequeñajos... no he podido ir a controlar el movimiento alrededor de las cajas nido, pero me dicen que unas cuantas han sido ocupadas. Alguna por carbonero garrapinos y las que más por gorriones. No es ésta mi especie objetivo, pues no faltan las construcciones con buenos huecos y prosperan bien sin cajas, pero bueno, bienvenidos sean.

Rupícolas... quiz ;)
Una única salida digna de ser llamada como tal, por los Serranos y aprovechando la coyuntura laboral, me permitió salpicar un poco las observaciones con especies rupícolas o más propias del interior. Pardillo, chochín, chova piquirroja, cuervo, corneja, águila perdicera, buitres, etc. E incluso constatar allí también un trocito de migración, con paso no muy fuerte pero constante y evidente de hirundínidos. Lástima que en estas fechas sobretodo las zonas más accesibles están saturadas de gente y hay rincones prometedores que parecen desiertos de fauna, ni las mariposas soportan esa presión.
 Fuente: www.aemet.es
Río Palància, Sagunto. Palancia river, Sagunto

Y bueno, pienso que este año será productivo para la mayoría de especies: si la sequía del año pasado hizo que apenas fructificaran los vegetales y los insectos fuesen escasos, este final de marzo ha sido espectacular y ha llovido como pocas veces, batiendo en algunos puntos récords de décadas. De hecho, la diferencia es patente a simple vista en el monte e incluso la marjal, tanto en flora como en el número de artrópodos que empiezan a invadirlo todo. 

El gráfico de arriba pertenece a la ciudad de Valencia que no ha sido ni de lejos la zona más espectacular, pero es la gráfica que tengo a mano ahora mismo y ya se ve que en la capi lleva acumulado en precipitaciones más de 3 veces lo "normal" para estas fechas. Más hacia mi feudo, al norte y algo al interior, la cosa ha sido más notoria, con puntos donde han pasado los 100 l/m² en 24 horas.
Para muestra, esta foto del río Palància a su paso por Sagunto. En este punto la regulación, canalización y aprovechamiento de sus aguas lo mantienen la mayor parte del año -cuando no, el año entero- totalmente seco, pero 2 o 3 días antes de esta foto los coches aparcados imprudentemente en su lecho flotaban aguas abajo. Lo que aparece en la foto es la resaca, con el río ya bastante más apaciguado.

viernes, 20 de marzo de 2015

Otra vuelta... y otra generación

Pues mira, ¡han pasado ya dos años desde que arrancó el blog! Si durante el primer año de marcha fueron 37 entradas, este segundo año la cosa se ha quedado en 24. Es evidente que no me prodigo mucho últimamente -por motivos varios- pero espero poder asomarme más a menudo en breve y lanzar al aire mis fricadas con más frecuencia... por ganas de salir al campo y de contar cosas no será.
Camino ya de 25 miles de visitas, no tengo otra que agradecer otras tantas 25000 veces a los que pasáis por aquí. Como era de esperar, los visitantes de España suponen aplastante mayoría, pero sigue habiendo gran número de visitas de USA, Perú, Rusia, Francia, Alemania, Portugal, UK, Argentina... y merece mención aparte China !? porque se ha colado en el ranking en 3er lugar (sin contar a España) por delante de cualquier país europeo (!!!). 
Pero bueno, al contrario que Umbral, hoy no he venido a hablar de mi blog... prosigamos.


Decía que no me prodigo mucho y es que literalmente no tengo una hora junta libre para mí solo. El año pasado ya puse de pasada un pequeño párrafo sobre las cajas nido, pero me dejé en el tintero alguna entrada más centrada en el tema. Y es que hace ya bastantes años empecé a instalar alguna que otra caja en las cuales conseguí que anidaran páridos, gorriones, estorninos e incluso algún mochuelo. Tuve un cambio de aires y aquello se quedó abandonado, pero ya hace unas cuantas primaveras retomé el tema y voy instalando en mi zona de acción más cómoda (zona de la charca) mis cajitas, aumentando el número poco a poco. Un pequeño granito de arena, insignificante en cantidad y calidad comparado a lo que otros gigantes hacen por esos mundos y mucho peor comparado a lo que de verdad hace falta, pero rascando el suelo se empezó la catedral de Burgos. Si alguien quiere ponerse manos a la obra, me considero aprendiz de aprendices, pero google es tu amigo. Eso sí, no puedo dejar de recomendar el blog del campero inquieto, buscad allí las etiquetas sobre cajas nido y veréis lo que es un maestro. Pero no dejéis de visitar el resto de entradas, lo dicho: un monstruo, alguien a quien me gustaría conocer en persona.

El caso es que este año no encontraba el momento para limpiar y mantener las cajas y añadir otro par que tenía guardadas desde el otoño pasado y ahí apareció el séptimo de caballería: mi hija, de 11 años y sinceramente bastante impermeable al tema de la naturaleza (snif) ayudada por su abuelo materno (mi padre sí es 400% impermeable a este tema, puro vinilo) salieron al encuentro de la faena y solucionaron el asunto con increíble solvencia. No tengo aquí el listado, pero de memoria son 15 cajas. A ver si cuando entren los pajarillos le pica el gusanillo a la chiquilla y se me aficiona, que no encuentro la manera (y lo último que haré será presionarla o incluso dirigirla minimamente; si quiere, ya se vendrá al lado oscu luminoso). Pienso que estas cosillas son las que crean afición entre los legos y potencia una nueva generación, no solamente de aves, sino sobretodo de naturalistas o como mínimo gente sensible al tema. O al menos eso espero.
Mochuelete inspeccionando un adosado
Se supone que esta caja le queda grande, pero los gorriones se meten donde sea.
Claro, que así caben más elementos acolchantes...  confort pajaril.

¡Saludetes, y espero saludaros de nuevo de aquí a un año!

miércoles, 4 de marzo de 2015

Otro raro: llegar y besar el santo

Gavión cabecinegro (I. ichthyaetus) Pallas's Gull
Gavión cabecinegro (I. ichthyaetus) Pallas's Gull
Ya se cumple casi un mes desde que un gavión cabecinegro (I. ichthyaetus) anda por la Albufera, pero hasta ahora no he tenido ni media hora para acercarme a echarle el ojo. Esta mañana andaba cerca de los dominios de Pedro Marín, amigo, compañero y coordinador del grupo de anillamiento al que pertenezco, GOTUR y en un arrebato me he acercado para tomar un café y charlar unos minutos. Al decirme que tenía localizado al gavión a tiro de piedra de allí, "no he tenido más remedio" que subirme a su coche y acompañarlo... Efectívamente a 5 minutos o quizás menos, estábamos ya en la zona del Saladar de Silla; para el coche, me pasa sus prismáticos, su telescopio, me indica la posición y allí continuaba el bicho. Lo que se dice llegar y besar el santo. ¡gracias, Pedro!. Descansando y arreglándose el plumaje entre decenas de sombrías, reidoras y un buen puñado de Audouin; cientos y cientos de flamencos, un pequeño grupo de zarapitos, lavanderas, bisbitas.... pero los ojos se centraban en él, en la vedette, un bonito ejemplar de 2º invierno. Si no me fallan las fuentes, a excepción de un avistamiento NO homologado de los años 90, sería la 2ª cita para España. La primera fue también en la Albufera de un individuo de 1er año el año pasado, por lo que es posible e incluso probable que sea el mismo individuo repitiendo invernada. Y allí estaba también, unos metros más adelantado y telescopio en ristre, Toni Alcocer, el primero en citar aquel gavión del año pasado. 

Gavión cabecinegro (I. ichthyaetus) Pallas's Gull

Una gaviota grande que empequeñece a las sombrías que sesteaban a su lado. Manto claro, pico largo y recto y una insinuación del capuchón negro y anillo ocular blanco que adorna a los adultos en verano. La cámara de paseo, luz dura pero ambiente húmedo y distancia algo larga no eran las mejores condiciones para afotar, pero ya dije que si lo veía, traería foto y lo prometido es deuda. Y desde luego la experiencia a través del telescopio se queda registrada para siempre en la memoria. Ya "solo" queda el reto de verlo en plumaje reproductor, debe ser una pasada semejante verraco con su capuchón negro y el ojo enmarcado en blanco... en fin. 

Cigüeña blanca (Ciconia ciconia) White storkDe bonus, como postre al volver, una cigüeña. Que después de ver al gavión como que parece poca cosa, pero por la Albufera es un visitante escaso, de los de apuntar en el cuaderno de campo. Por los aires, bien altos y remontando aupados a las térmicas, tres o cuatro aguiluchos. Mosquiteros, más bisbitas, algún pechiazul, lavanderas blancas, pinzones en los campos ya empezando a secarse, cernícalo sesteando... Una salida extracortita, creo yo que unos 30 minutos, pero de las que se recuerdan, para ir refrescando la afición.



En resumen, otra especie inesperada para mí por muy fácil que aparentara ser (lleva tres semanas por aquí, localizada casi a diario). Sin salir prácticamente al campo, mis esperanzas de ver al gavión se reducían ya a esperar el año que viene a ver si repite visita, pero al final ha habido suerte, con vehículo, chófer y óptica prestados; solo ha faltado que me pusieran unos canapés y una botellita de cava :) 
¡saludos! 
Con otra luz y distancia, la cosa hubiera salido algo mejor... no se puede tener todo.




viernes, 27 de febrero de 2015

Febrero en la Albufera





Si en Enero comienza el fanguejat (acción de remover el fango para romper terrones, oxigenar, mezclar y nivelar el suelo) en las zonas más altas de la Albufera, es en Febrero cuando las labores llegan a las zonas bajas -els tancats- y cuando la caza ha finalizado y podemos disfrutarlo y circular por cualquier camino.


Durante el fangueo salen a la superficie miles de invertebrados y esto es un festín que las aves no pueden dejar pasar. Las agujas se agrupan por centenares y las gaviotas por miles; un buen banco de pruebas para ejercitarse en el tema gaviotil reconociendo especies y plumajes. Básicamente gaviota reidora, sombría y patiamarilla, pero de cuando en cuando salta la liebre y nos puede tocar alguna "pedrea" como las canas e incluso algún premio gordo como el gavión cabecinegro que ha rondado por la zona de Saler-Alfafar un buen puñado de días (desconozco si en este momento sigue por allí). Lamentablemente, no he podido escaparme para poder verlo, pero prometo que si sigue y al final consigo verlo y afotarlo, subiré alguna foto.

Pero no menos impresionante es el número de ardeidas, las garcillas boyeras, garcetas comunes y garzas reales se agrupan por muchas decenas. Es una pasada comparar el frenesí de las gaviotas, la elegancia de las garcetas y la parsimonia de las garzas... cada cual a su aire, a su ritmo y su propio estilo.


 

También los paseriformes, sobretodo estorninos y lavanderas se apuntan a la fiesta. Y también con estos hay que estar ojo avizor; hoy mismo había una lavandera cetrina en Tancat de Milia... no es zona de arroz, pero hay que estar atentos. Y detrás de todos ellos, las rapaces: el esmerejón esquivo y caro de ver, los cernícalos o los ratoneros y águilas calzadas que se irán en cuanto alargue el día un poco.

¿Y estos? Pues ni idea, en un cercado junto a una sala de fiestas están... no es que sean lugareños de rancio abolengo precisamente, pero cuanto menos sí es una imagen curiosa en la Albufera y aquí la dejo.
Nunca se sabe, quizás inicien una nueva estirpe en la albufera ;)







 
Y bueno, algún día conseguiré echarle el rato que se merece a una entrada sobre el fangueo aunque ya hay decenas de blogs y fotos sobre el tema. De momento ahí quedan estas fotillos robadas a ratos entre trabajo y trabajo... pero no puedo dejar de colgar un pequeño vídeo donde se puede adivinar una microfracción de lo que supone el fangueo para las aves.



miércoles, 11 de febrero de 2015

Filopatría

Mosquitero anillado en Dinamarca recapturado en Camp de Morvedre
Todos los inviernos suelo hacer unas jornadas de anillamiento en mi feudo, cerca de la charca, para controlar quién nos visita. En esas jornadas de invierno las especies más capturadas son mosquiteros, currucas capirotadas, petirrojos, colirrojos tizones... y los sempiternos páridos. En su día llegué a capturar un mosquitero anillado en Dinamarca, pero el caso es que hasta ahora no había tenido mucho éxito con los controles entre años, esto es, recaptura de individuos en inviernos distintos, pero el domingo sonó la flauta.

Petirrojo recapturado 3 años después de la primera captura.
En la primera tanda caía un petirrojo (Erithacus rubecula) con anilla y dado que llevo unos meses en dique seco, ya tenía claro que o era ajena o de otro año. En un vistazo, reconocí la numeración como mía y efectívamente, después de comprobar, fue anillado el invierno pasado. Alguna pareja de petirrojos cría aquí mismo, pero la verdad es que en cuanto hace buen tiempo es una especie anecdótica y lo más probable es que venga de otro lugar. La carga de grasa, ligera pero patente (código 2) apoya la idea, pero evidentemente, si no lo capturan en otro lado o yo mismo en verano por aquí no hay manera de estar seguro. Un rato más tarde, caía otro petirrojo anillado. La serie que portaba también me sonaba, pero de tiempo ha. Un vistazo al archivo y... voilà! un ejemplar anillado en el invierno 2011-2012. 

Curruca capirotada recapturada 3 años después de la 1ª captura
Y estando ya más que satisfecho, en la siguiente tanda, ¡una curruca capirotada (Sylvia atricapilla) anillada!. De nuevo anillada por mí mismo, en el otoño de 2011. Otra especie que anida en lugares cercanos, pero no en este rincón. En muchos años ni la he visto ni oído ( y es fácilmente detectable por ambos sentidos) ni en la zona ni en los alrdedores fuera de la invernada y los pasos. Otro individuo que pasa el invierno en este rincón menos riguroso y vuelve en cuanto aparece el sol quién sabe a dónde.

Curruca cabecinegra, residente. En sentido estricto, filopatría :)
Si buscamos filopatría en la wikipedia: Filopatría  nos dice que es la tendencia a permanecer o volver al lugar de nacimiento o cría, pero es evidente que también la hay para los lugares de invernada e incluso como hemos comprobado repetidamente, en los lugares de descanso durante la migración. Son estas pequeñas cosas -incluso recapturar un ejemplar "propio" en el mismo lugar pero años más tarde- las que dan ánimo a seguir trabajando en el anillamiento científico (más duro de lo que parece, a veces demasiado). Pequeños datos que son como granos de arena. Y día a día, granito a granito, vamos construyendo nuestra montaña.