jueves, 8 de enero de 2015

CAMILCV, una excusa para acercarse a las marinas

El próximo sábado 10 de enero tendrá lugar el Censo de aves Marinas Invernantes del Litoral de la Comunidad Valenciana, CAMILCV para los amigos. Todos los meses se hace una jornada RAM, un censo de las aves que se avistan desde puntos de costa establecidos, en un horario determinado y estandarizado y esta jornada CAMILCV se engloba en ese proyecto, con su metodología y cubriendo los puntos habituales, pero de manera algo especial ya que se intenta cubrir un mayor número de puntos e intentar hacer una foto completa del litoral valenciano. El horario será de 8:30 a 11:30 y la previsión climatológica muy buena, no hay excusa.

Serán bastantes puntos de observación y si vives cerca de la costa seguro que tienes alguno muy a mano.  Si conoces el proyecto y/o las aves marinas, no hay nada que añadir; si no lo conoces, estoy seguro que te gustará. Y si andas pez en marinas, es una excelente oportunidad para aprender de la mano de auténticas fieras en este campo. Lo único necesario es algo de abrigo y ganas... el bocadillo es opcional ;) En algunos puntos se puede uno valer de prismáticos para echar un vistazo y seguro que no defrauda, pero la verdad es que el telescopio es muy importante, imprescindible para llevar el censo correctamente.

Aquí dejo los correos de los coordinadores para saber qué puntos hay disponibles:
Elías Gomis: eliasgomis arroba yahoo punto es 
Fran Atienzar: francisco punto atienzararroba uv punto es 
Pepe Santamaría: makilet arroba ono punto com

En fin, seré sincero y admitiré que va a ser casi imposible que acuda, pero también que me disgusta perdérmelo y que si os gustan las aves -que va a ser que sí- os lo recomiendo encarecidamente.

 

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Feliz 2015

Antes de nada: muchas visitas pero pocas confesiones... al menos cinco Carduelis cannabina (click aquí si no sabes lo que es) fueron capturados en la trampa, pero estoy seguro que fueron algunos más los que han caído en silencio:

Es cierto que la foto es en mis marjales. Y como la inmensa mayoría habéis deducido, la del Moro en concreto. Es cierto que había flamencos comunes. Y también es cierto que había espátulas... pero ahí acaba toda la historia.
Porque la foto de la marjal fue tomada realmente hace un par de años ( o quizás tres ) y la del rosado protagonista bastante antes, en Faunia (Madrid) si no recuerdo mal.
Espero que nadie haya ido solamente para ver al "raro"; a los que preguntásteis por mail os lo confesé, pero al que fue por su cuenta y riesgo... INOCENTE INOCENTE. Y en cualquier caso, una vuelta a la marjal nunca viene mal :)


A ver si para el Inocentes de este año que nace en 24 horas se me ocurre otra, pero como aún tengo casi doce meses para pensarla, de momento a todo el que me lea y al que no también, os deseo:

  Feliz 2015



domingo, 28 de diciembre de 2014

¿Otro raro?

Si hace dos semanas decía que en absoluto esperaba ver ya ninguna rareza de las gordas en los últimos coletazos del año, imaginad ahora, a media semana de 2015. Pues bien, esta mañana (del sábado) me he escapado un rato a mis marjales nada más salir el sol, antes de que la marabunta del finde invada el lugar y ver lo que el invierno va trayendo por aquí. Ya aparcando en la zona urbanizada he podido ver un bando de flamencos y me he alegrado. No es una especie que me atraigan especialmente más que otras, pero es uno de las pocos ganchos con los que conseguir que se venga la familia a pasear-pajarear conmigo, así que me alegra saber que andan flamencos por la zona por si puedo hacer una escapadita in family. Enseguida, nada más acercarme a una de las lagunas, he distinguido también unas espátulas ¡bien, éstas vienen mucho menos a menudo y en menor número que los flamencos!.
Telescopio en ristre y a la búsqueda de anillas de lectura tanto en espátulas como flamencos, ha pasado por el ocular un difuminado fantasma rosa que ha desaparecido al instante entre las cañas. Ya creía tener claro lo que había visto, pero he pasado unos minutos bastante nervioso esperando que el espectro saliese de entre las cañas y se manifestase, pegado un ojo al ocular, el otro abierto para controlar el campo y el móvil preparado para pegarlo al telescopio y ejecutar -en su más violenta acepción- alguna foto. Cuando ha salido, he podido confirmar mi primera impresión pero igualmente he quedado ojiplático.

Se trata de un flamenco rosado (Phoenicopterus ruber) y viendo la foto parece evidente el nombre. También conocido como flamenco del Caribe, ya que aunque habita lugares bastante más allá de este mar, es su principal zona de distribución. Lo cual, unido a su foma de vida convierte en excepcional su visita a este lado del charco. Sin embargo, es relativamente común en zoos y lugares similares, por lo que la primera idea al verlo por estos lares ha de ser la de un escape. Ahora mismo no recuerdo con seguridad si lo hay en el l'Oceanogràfic (de memoria creo que solo hay chilensis), pero por ejemplo en Faunia (Madrid) lo recuerdo perfectamente y en Bioparc (Valencia) juraría que también.
El caso es que estos ejemplares "domésticos" siempre van anillados y son extremadamente confiados, totalmente indiferentes a los humanos que probablemente se le acerquen por centenas o miles a diaro. Pero este ejemplar no lleva anillas de ninguna clase y es muy esquivo, siempre agazapado durante el par de minutos que aguantó hasta que voló a una zona oculta al subir un paseante al mirador (bastante alejado) y no volvió a salir más. Por ello, siendo el escape la primera posibilidad, no se puede descartar un divagante. De todas formas, de una especie tan grande y fácil de controlar será inmediato averiguar si fuera un escape de alguna parte.
Esta es la mejor foto que he podido conseguir, pegando el móvil al ocular del telescopio. De bonus,espátulas al fondo, que no se prodigan demasiado por aquí.


lunes, 15 de diciembre de 2014

Mi raro del año

Bueno, pues puedo prometer y prometo que este año hubiera apostado una buena cena que no lo iba a lograr, pero ya he tenido mi rareza. Con un puñadito de salidas cortas este año, y casi siempre más pendiente del reloj que del campo, no esperaba yo ni "tacharme" una especie nueva ni mucho menos que fuera una delicatessen como la que he disfrutado este fin de semana. Pero suele suceder que las cosas ocurren cuando ellas quieren y no cuando las esperas, sin más. 

Alcaudón Isabel (Lanius isabellinus) Isabelline ShrikeEl viernes leía en el foro de la SVO que los hermanos Josep y Juan Luis Bort habían visto un posible Alcaudón Isabel (Lanius isabellinus) en la marjal de Almenara, a un cuarto de hora escaso de mi casa (en coche). Creo que ya he comentado alguna vez por aquí que no tengo mucha vena twitcher, pero una cosa es dejarlo todo y cruzarse media España (o entera, y quien dice España puede decir Europa) para ver alguna rara divagante y otra es dejar pasar semejante bombazo al lado de casa como si nada. Así que crucé los dedos para que el sábado siguiera el animalito por allí y yo consiguiera exprimir un rato para escaparme. No voy a enrollarme con los detalles: al final conseguí escaparme el sábado y el domingo.

Alcaudón Isabel (Lanius isabellinus) Isabelline Shrike
El bicho es una pequeña joya, un alcaudón de pequeño tamaño y que parecía pintado con acuarelas, con los colores difusos y "lavados". Tal y como lo describieron los hermanos Bort, muy confiado y bastante indiferente a las personas. El sábado llegué con las últimas luces, pero pude observarlo un minutillo, echarle una cutrefoto antes de que se fuera -quizás a dormir- y regresar a casa satisfecho... o mejor dicho, autoconvencido de ello, porque el domingo por la mañana pude escaparme de nuevo y allí que me fuí. Esta vez había un buen grupo de observadores, iban y venían y apenas conocía a algunos, pero en todo momento unos 8 o 9 sí que éramos. Incluso 3 perros andaban a la carrera por allí... y el alcaudón interpérrito frente a la selva de trípodes, con una acequia de buen tamaño como única barrera entre él y nosotros. 

Alcaudón Isabel (Lanius isabellinus) Isabelline Shrike
Otra particularidad de este ejemplar es que aunque el sábado lo ví en lo más alto de un cañar y estuvo por las puntas de árboles sin hojas al más puro "estilo alcaudón", el domingo anduvo la hora y media que estuve y según los comentarios desde primera hora, por la zona media de los cañares, a cosa de metro y medio de altura y aunque sin llegar a meterse en lo más denso, sí andaba por zonas algo intrincadas. Esto, junto al lavado en tonos ocres, rosáceos y grises que se difuminan por su plumaje hacía muy difícil localizarlo cuando decidía cambiar de sitio y permanecer quieto... si no fuera porque estaba constantemente reclamando. Un canto que a mí en principio me recordaba mucho al carricero pero que tuve que admitir que más bien parecía de carricerín real (Acrocephalus melanopogon) como bien apuntó uno de los presentes. 

Alcaudón Isabel (Lanius isabellinus) Isabelline Shrike
No debía tener mucha hambre un rato después
de comerse al mosquitero porque éste estuvo
un buen rato incordiando y no le hizo ni caso.
Fijáos que es un alcaudón bastante pequeño.

Supongo que estaba imitando para atraer a su comida. Aunque si quería un buen filete, lo que allí abundan ahora mismo son cettias y mosquiteros; de hecho algunos afortunados consiguieron ver un rato antes de llegar yo cómo se comía a un mosquitero que tenía ensartado por las cañas...
En fin, una especie muy chula -sí, ya sé que las especies que no tienes en casa siempre son más chulas pero podéis juzgar vosotros mismos con las fotos-. Como se ve en el vídeo, el viento arreciaba y las cañas se interponían constantemente con lo cual era bastante difícil enfocar y a veces incluso reencuadrar cuando se movía, quizás por eso evitaba la zona alta de las cañas este pequeñajo :).

Por cierto, casi lo olvido: también pude "tacharme" a Carlos Sarabia en carne y hueso. Yo echaría un vistazo a su blog manisesnaturaleza, 100% recomendable. ¡Saludos del mirón, Carlos!




domingo, 30 de noviembre de 2014

El bosque escondido

En los últimos 25 años he pasado justo por la linde de un pequeño bosquete, casi rozando alguna que otra rama al menos 1 vez por semana. Eso hace más de 1200 veces... siendo prudente, porque casi seguro sean más del doble. Lo tengo a unos 15 minutos de mi casa (en coche). Y sin embargo, hasta hace tres semanas no lo había visto. Bueno, para ser correcto, no lo había mirado. Y como miles de cosas cotidianas, que ves pero no miras justamente por estar tan cercanas, hasta ahora había sido transparente para mí, invisible.
No es un bosque cualquiera, más bien es una Torre de Babel de árboles. En él se entremezclan pinos, abetos y juníperos propios de zonas frías o montaña con los más remilgados cipreses y álamos o incluso jacarandas, palmeras, ficus y magnolios tropicales. Salpican la zona las acacias, la falsa pimienta o el plátano de sombra. Incluso algún naranjo te encuentras por cualquier rincón. Y no falta el sotobosque con crasas varias, adelfas, boj, piracanta, mirto, hibiscus... en fin, un batiburrillo de especies.

Ya parece claro que no es un bosque al uso; estoy hablando de un jardín. Para ser exactos, el jardín de la zona central de la Av. Blasco Ibáñez de Valencia, en lo que aquí atañe por la zona Universitats-Hospital Clínico. Lamentablemente las últimas semanas tengo que pasar muchas horas en la zona y aprovecho los ratos muertos para desconectar como mejor sé: observando la vida.  Y cuando uno se sienta en cualquiera de sus bancos y mira con ojos de mirar, no puede dejar de ver que tiene un bosque a su alrededor, un pequeño ecosistema quasi-forestal. 
Tenemos árboles, arbustos, herbáceas y aunque no lo parezca, una buena representación faunística. Los mamíferos más allá de ratas y ratones que se adueñan de la noche me temo que se quedan en perros y gatos. Y, recluídos entre asfalto en tan pequeño bosque, no debe ser fácil, pero tampoco me extrañaría que hubiera algún lirón careto... te los encuentras en los rincones más insospechados. Los anfibios y reptiles deben ser testimoniales, me imagino que la lista de especies puede ser un par de especies o tres: salamanquesas y quizás alguna lagartija. Pero la cosa cambia con los artrópodos y más evidentemente con las aves.

Un buen número de saltícidos, licósidos y tómisidos se encuentran por los arbustos a la espera de alguna que otra mariposa aunque por estas fechas ya solamente se ve algún piérido que se resiste al paso del tiempo e incluso alguna esfinge-colibrí. Seguro que en primavera y verano no deben faltar los ninfálidos, sírfidos, las crisopas, los hemípteros y coleópteros... buena pinta tiene para ello si los del ayuntamiento no se pasan las semanas fumigando, que es probable.

Pero la fauna más evidente -como de costumbre- son los emplumados. No me sorprendió ver gorriones, lavanderas blancas, mirlos, estorninos, tórtolas y palomas, más bien me hubiera sorprendido no verlos. Pero no esperaba ver con la máxima facilidad y sin más esfuerzo que esperar un minutillo sentado en un banco a las cautelosas cotorras, tanto de kramer como argentina, a los carboneros comunes o a las currucas cabecinegras y capirotadas. Y sí me sorprendió bastante ver pasar como si no fuera con ella la cosa a una lavandera cascadeña.


Algún mosquitero andaba por la zona también, aunque la verdad es que no hay muchos. Pero por supuesto los que sí andan por todos los rincones son colirrojos tizones y petirrojos. Un par de días llegué a oir pinzones sin lograr verlos y hace algo más de un mes me encontré en el barrio de al lado, también en plena Valencia, un zorzal común muerto, seguramente golpeado por un coche.

En fin, que estoy en dique seco de salidas y me temo que algún tiempo más durará la cosa. Sinceramente ni de escribir tengo ganas y bastante me ha costado ponerme con esta entrada, pero aquí dejo testimonio y cutrefotos para constatar que siempre hay algún rinconcillo para ver pasar la vida, incluso en medio de la urbe. No deseo tener que pasar un solo día más allí por obligación, pero desde luego me apunto en la (larga) lista de tareas pendientes hacer alguna que otra visita para comprobar la zona.