Si en Enero comienza el fanguejat (acción de remover el fango para
romper terrones, oxigenar, mezclar y nivelar el suelo) en las zonas más
altas de la Albufera, es en Febrero cuando las labores llegan a las
zonas bajas -els tancats- y cuando la caza ha finalizado y podemos
disfrutarlo y circular por cualquier camino.
Durante el fangueo salen a la superficie miles de invertebrados y esto es un festín que las aves no pueden dejar pasar. Las agujas se agrupan por centenares y las gaviotas por miles; un buen banco de pruebas para ejercitarse en el tema gaviotil reconociendo especies y plumajes. Básicamente gaviota reidora, sombría y patiamarilla, pero de cuando en cuando salta la liebre y nos puede tocar alguna "pedrea" como las canas e incluso algún premio gordo como el gavión cabecinegro que ha rondado por la zona de Saler-Alfafar un buen puñado de días (desconozco si en este momento sigue por allí). Lamentablemente, no he podido escaparme para poder verlo, pero prometo que si sigue y al final consigo verlo y afotarlo, subiré alguna foto.
También los paseriformes, sobretodo estorninos y lavanderas se apuntan a la fiesta. Y también con estos hay que estar ojo avizor; hoy mismo había una lavandera cetrina en Tancat de Milia... no es zona de arroz, pero hay que estar atentos. Y detrás de todos ellos, las rapaces: el esmerejón esquivo y caro de ver, los cernícalos o los ratoneros y águilas calzadas que se irán en cuanto alargue el día un poco.
¿Y estos? Pues ni idea, en un cercado junto a una sala de fiestas están... no es que sean lugareños de rancio abolengo precisamente, pero cuanto menos sí es una imagen curiosa en la Albufera y aquí la dejo.
Nunca se sabe, quizás inicien una nueva estirpe en la albufera ;)
Y bueno, algún día conseguiré echarle el rato que se merece a una entrada sobre el fangueo aunque ya hay decenas de blogs y fotos sobre el tema. De momento ahí quedan estas fotillos robadas a ratos entre trabajo y trabajo... pero no puedo dejar de colgar un pequeño vídeo donde se puede adivinar una microfracción de lo que supone el fangueo para las aves.